Cada uno a lo suyo. Reto literario abril 2020

Esperanza era una mujer independiente, guapa y con mucho coraje. Heredó una fortuna del viñedo familiar. Tras cada cosecha, por su cumpleaños, adornaba la azotea con flores amarillas, llenándola de luz nada más estallar la primavera. Quería protegerlas del pesticida que el rinoceronte criollo de su vecino utilizaba para el campo. Su enemistad se había convertido en una auténtica pesadilla. Parecía un dragón en albornoz sin misericordia alguna por los azahares ni las manzanas. Despedía un aroma de cerveza corriente que le daba nauseas.

Ragnarok era un terapeuta pluscuamperfecto. Lo mismo trataba la alexitimia de uno con las manos que la crispación de otro a base de paracetamol. Había perdido el último tornillo paulatinamente. La nostalgia acabó arrastrándolo a una montaña rusa y se refugió en el campo en busca de felicidad. Padecía somnolencia crónica y había perdido facultades sumido como estaba siempre en un intenso letargo. También había perdido la capacidad de soñar, e iba de flor en flor tratando de encontrar alguien que le hiciera vibrar de nuevo y empezar. Estaba aprendiendo a superar cualquier vicisitud bajo la creencia de que la valentía lo era todo, y por ello espiaba a su vecina.

Subía a la montaña los días de solazo y cortaba una amapola a la que utilizaba como confidente. Después, con el bombazo de adrenalina que le producía escucharse, bajaba corriendo hasta la casa de ella; parecía una lavadora centrifugando en plena vibración. «Que ni serendipia, ni amar, ni mierdas, ¡pesado! ¡Que me dejes en paz!». A su manera, los dos buscaban ser libres. Ella, para celebrar su cumplevida como le diera la gana y él para gestionar la desinformación del caos de su mente. Un soplo de esperanza que ella nunca llegó a entender. 


Reto de escritura creativa abril 2020

Este mes han sido 61 las palabras que me han propuesto mis seguidores a través de mi cuenta de Instagram: @itzisis. Con ellas he escrito el relato que acabáis de leer.

Me encanta la escritura creativa.

Me divierte tanto jugar e inventar mundos… ¿Y a ti? Cópialas e inténtalo o descárgate la imagen para trabajar tu escritura.


aroma – fortuna – cumplevida – nostalgia – soplo – montaña – paulatinamente – mujer independiente – terapeuta – rinoceronte – cumpleaños – pesadilla – albornoz – desinformación – viñedo – somnolencia – manos – empezar – vicisitud – manzanas – esperanza – tornillo – serendipia – lavadora – misericordia – luz – esperanza – alexitimia – flores – primavera – vibración – dragón – libres – felicidad – flor – cerveza – valentía – oportunidad – amapola – azahares – azotea – amarillas – criollo – amar – bombazo – pluscuamperfecto – corriente – vibrar – Ragnarok – aprendiendo – creencia – cerrar – solazo – paracetamol – intenso – crispación – montaña rusa – pesticida – coraje – letargo – guapa – soñar – cosecha


¿Para qué sirve este ejercicio de escritura?

Partiendo de la base de que las palabras las proponen otras personas, en primer lugar, este ejercicio te permite ampliar vocabulario. En segundo lugar, te obliga a sintetizar porque no puedes excederte de las 300 palabras que propongo en el reto. ¡Y si 61 ya están definidas!

Sirve para asociar ideas nuevas y crear nuevas estructuras mentales. Para que la creatividad se expanda, para probarte en textos que no tienen que ver, a priori, contigo.

En mi caso, algo que busco al escribir este tipo de relatos, es que a pesar de que son historias muy locas, suenen a mí. A mi forma de escribir. Quiero que mis lectores me reconozcan. Y eso implica un plus de dificultad que a mí me resulta muy interesante, porque tengo que conducir las historias siempre hacia los temas que me gusta escribir.

¿Te atreves a intentarlo?

Si lo haces, estaré encantada de leerte. Si lo compartes en redes, etiquétame como @itzisis y utiliza el hashtag #EscribiendoConItzi. De esa forma podré encontrarte en este cibermundo tan lleno de creadores.


Déjame que te cuente

Si todavía te sigues preguntando cómo consigo escribir este tipo de relatos y sientes envidia sana, aprovecha que hasta el 30 de abril tengo el curso online «Déjame que te cuente» en promoción.

Es un curso de escritura creativa y autoconocimiento, para que escribas, al igual yo, sacando lo mejor de ti en cada momento.


Me despido con una canción preciosísima que le hubiera venido mucho mejor a Ragnarok como método de acercamiento a Esperanza. Inconmensurable Manolo Tena. 💗

«Besar tus manos, tocar tu boca, comer tu piel…»

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